Tras disfrutar de Lampang pusimos rumbo al sur parando primero en Phitsanulok y después en Lopburi.

Phitsanulok poco tenía por ofrecernos, ya que aparte de más templos y bonitas casas flotantes, era una ciudad algo grande, caótica y descuidada, y sobre todo con mucho tráfico y sin zonas peatonales, lo que convertía los paseos en una actividad algo peligrosa.

Tuvimos suerte y paseando descubrimos un mercado de comida enorme en la zona de templos más importante y reconocida en la ciudad, allí no había coches y al parecer estaban de fiesta ya que aparte de comida podíamos observar puestos de ropa, un pequeño parque de atracciones, y distintos escenarios donde se hacía teatro o cantaban en tailandés.

Tras nuestra fugaz visita a esta ciudad, pusimos rumbo sur hacia lugares más reconocidos, primero pararíamos en Lopburi, conocida también como ciudad de los monos, y después en una de las ciudades más bonitas del país y también del mundo, la preciosa, misteriosa y llena de historia capital del antiguo reino de Siam, Ayyutthaya.

No sabíamos que esperarnos de Lopburi ya que en casi todos los blogs únicamente se hablaba de los monos y su templo, el Prag Sam Yot, pero nada más llegar este lugar nos cautivó por completo.

El monje parecía sorprendido como nosotros

En Lopburi estaban de fiesta ya que toda la ciudad estaba adornada e iluminada en un modo fantástico y sus gentes vestían trajes que parecían sacados de algún cuento de otra época lejana. La mayoría de personas vestían en un modo bastante ostentoso, parecían príncipes y princesas ya que los adornaban bonitas túnicas y vestidos, coronas y cuidados gorros; también había soldados, guardas y guerreros, que parecían proteger un pequeño mundo de fantasía que nos costó comprender. Parecíamos habernos trasladado a una especie de cuento medieval pero a diferencia de los cuentos conocidos, las personas aquí tenían los ojos rasgados, y en lugar de castillos podíamos ver preciosos templos muy parecidos a los de Ayyutthaya y los de Angkor, y entre todos ellos infinidad de monjes budistas adornaban el lugar.

Dia de fieta en Lopburi

Pronto comprendimos que los festejos eran debidos a la adoración que este pueblo sentía por el antiguo rey Narai, un monarca que mantuvo la capital y su reinado en esta pequeña ciudad en detrimento de su vecina Ayyutthaya, convirtiendo a Lopburi durante muchos años en la ciudad más importante del reino de Siam.

Guardianes de la fiesta en honor al rey Narai

Guardianes de la fiesta en honor al rey Narai

La ciudad estaba de fiesta en honor al antiguo rey Narai

 

Seguramente el rey Narai eligió este lugar debido a los bonitos y majestuosos templos que adornan el lugar, una especie de mezcla entre Ayyutthaya y Ankor en miniatura que hacía y hacen de Lopburi uno de los rincones más bonitos del país.

La preciosa entrada al palacio Narai

 

Sobre el resto llamó mucho también nuestra atención la gran cantidad de monos que pueblan el lugar, aunque era bueno apreciar que casi todos ellos estaban en el recinto de su templo o cerca de él. Así si querías verlos bastaba acercarse al templo de Prag Sam Yot para disfrutar con y de ellos, y observar como se mimetizaban con el ambiente, el templo, las comidas e incluso los coches o señales, ya que se subían también en ellos.

Nos quedamos impresionados con la belleza de Lopburi

Menudos templos

Intentamos entrar en este templo dedicado a los monos pero tras observar que no es, ni de lejos, el más bonito o grande del lugar, y que te hacen pagar 50 baths por personas para observar ese pequeño recinto, decidimos dejarlo de lado para disfrutar del resto de lugares con que la ciudad nos obsequiaba, entre ellos el fabuloso templo de Wat Pra Si Ratanamahachat, una gran explanada con templos muy parecidos a los de Ayyuthaya o Angkor, y el Narai Palace, la antigua fortaleza del rey Narai, un lugar alucinante y más aún durante esta festividad, en la que las luces, los colores, los actores y la cantidad de actividades que aquí tenían lugar hacían de este rincón un espacio único en nuestro viaje.

Monos hasta en los coches

Monos en las señales

El templo de los monos de Lopburi

Lopburi, la ciudad de los monos

Al día siguiente nos despedíamos de Lopburi comprendiendo que era uno de los rincones más bonitos del país, y más en estas fechas, una pequeña ciudad sin tráfico, que puede recorrerse a pie en un solo día, pero que bien merece disfrutarse durante varios días por su gran cantidad de alicientes, entre ellos sus templos, espacios y también como no, sus reconocidos y famosos monos.